Estación climática diseñada con tecnología del internet de las cosas (IoT) que permite monitorear variables agroclimáticas en tiempo real

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) ha creado una estación climática diseñada con tecnología del internet de las cosas (IoT), que permitirá a los productores monitorear variables agroclimáticas en tiempo real para organizar sus estrategias de cultivo y mejorar la toma de decisiones y los rendimientos de los cultivos.
La herramienta cuenta con sensores que registran en tiempo real datos de variables como humedad del suelo y ambiental, temperatura, precipitación, luminosidad, rocío, velocidad y dirección del viento, entre otras.
La iniciativa del IICA, con sede en Costa Rica, cuenta con el apoyo de Microsoft y Lantern Technologies. “Es una solución integral para los pequeños y medianos productores. Los sensores utilizan baterías convencionales con una autonomía en campo de hasta dos años y estos se conectan a la nube mediante una red de radiofrecuencia de bajo ancho de banda y un costo moderado”, dijo el gerente de Tecnologías de Información, Comunicación y Agricultura Digital del IICA, Emmanuel Picado.
La información que recopilen los sensores será almacenada en la nube facilitada por Microsoft, a la cual tendrán acceso los productores, quienes podrán crear alertas y notificaciones sobre variables específicas para que lleguen a sus dispositivos móviles o correo electrónico.
En una primera fase, la estación climática se empleará en campo mediante el Programa Centroamericano de Gestión Integral de la Roya del Café que da asistencia técnica a caficultores de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, para atender los problemas relacionados con la roya.
Para las autoridades, la necesidad de información sobre el clima es cada vez más necesaria, dada la complejidad de los escenarios productivos y la mayor vulnerabilidad climática con impacto sobre los rendimientos y los precios del cultivo.
“Esta herramienta tecnológica busca facilitar la toma de decisiones en el manejo de las unidades productivas y una mejor planificación de las acciones en campo, de acuerdo con las características de cada región”, afirmó el coordinador del Programa Centroamericano, Harold Gamboa.
El IICA tendrá un rol clave para capacitar, asesorar y brindar acompañamiento a los productores para la utilización del dispositivo, así como para interpretar los datos y la información que se recopile, con el fin de que puedan aplicar buenas prácticas agrícolas, evitar pérdidas de cosechas y mejorar su productividad.

“El prototipo de estación climática es parte de los esfuerzos del IICA para la transformación y la digitalización de la agricultura, que procura reducir la brecha digital, brindar acceso a herramientas tecnológicas para los productores y que estos tengan seguridad y confianza en este tipo de soluciones”, añadió Picado.

Sistema mecánico innovador para reducir el uso de fitosanitarios en el control de insectos en viñedos que propagan la Xylella

 

Rodrigo Krugner, entomólogo del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Parlier, California, ha desarrollado un sistema muy innovador para controlar las plagas de insectos en los viñedos de California: aprovechando las señales vibratorias que usan como llamadas de apareamiento.

Los esfuerzos de Krugner se han centrado principalmente en chicharrita de alas cristalinas, que propagan una bacteria que causa la enfermedad de Pierce en los viñedos (ocasionada por la bacteria Xylella fastidiosa subsp. fastidiosa ) y que le cuesta a la industria de la uva de California unos 104 millones de dólares al año. Los productores usan aerosoles químicos para controlar las plagas, pero los insecticidas también matan insectos beneficiosos, dejan residuos y se vuelven menos efectivos a medida que los insectos desarrollan resistencia.

Los francotiradores machos y hembras de alas vidriosas producen llamadas de apareamiento mediante la vibración de los músculos abdominales, y pueden detectar las señales de los demás desde al menos 6 pies de distancia cuando están en la misma parra. Krugner ha desarrollado una forma de grabar esas llamadas de apareamiento, estudiarlas y convertirlas en ondas de sonido que se pueden sintetizar y reproducir a los francotiradores en un viñedo, a una frecuencia que confunde a los insectos e interrumpe su apareamiento.

En la sala de láser de la Unidad de Investigación de Enfermedades de Cultivos, Plagas y Genética en Parlier California, el entomólogo del ARS, Rodrigo Krugner escucha la comunicación de apareamiento de francotiradores alados vidriosos (GWSS). Cristal Espindola (D4203-1)

En 2018, publicó un artículo que muestra la efectividad de la técnica en un viñedo de California. “Descubrimos que la reproducción de la señal correcta evitaba que los insectos se comunicaran, lo que resultó en no apareamiento”, dice.

Krugner ahora está estudiando las señales vibratorias de otros insectos que atacan a las uvas para que la técnica pueda usarse para controlarlas. Al menos 150,000 especies de insectos usan señales vibratorias como un método para atraer parejas (algunas de ellas usan feromonas combinadas con vibraciones). Muchos de esos insectos, como los saltahojas y las chinches, atacan a las uvas. El enfoque puede tener su mayor potencial para controlar las plagas de los viñedos, porque las vides tienen redes de enrejado que pueden usarse como líneas de transmisión para las señales, dice Krugner, quien trabaja en el Centro de Ciencias Agrícolas del Valle de San Joaquín del ARS .

Cada tipo de insecto envía una señal única, pero la tecnología de sonido ha avanzado a un nivel en el que casi cualquier vibración a cualquier frecuencia puede replicarse en un formato digital, dice. El truco es poder descifrar el significado biológico de frecuencias específicas de la vibración del insecto y luego sintetizarlo.

Se coloca un prototipo de emisor de vibraciones a medida en un enrejado durante los ensayos de campo en la Unidad de Investigación de Enfermedades, Plagas y Genética de Cultivos en Parlier California. Rodrigo Krugner (D4202-1)

“La mayor parte del esfuerzo consiste en encontrar la señal disruptiva correcta, similar a descifrar un código en un idioma diferente, y luego hacer una versión sintética del mismo”, dice Krugner.

Hasta ahora, ha caracterizado las vibraciones utilizadas por el abigarrado abigarrado, que también ataca a las uvas. Ha comenzado a trabajar en las vibraciones emitidas por el francotirador azul verdoso, otro insecto que propaga la bacteria de la enfermedad de Pierce en el norte de California y los viñedos costeros.

El prototipo de dispositivo “agitador” que Krugner usa para enviar señales a través de las vides es adecuado para su uso en los campos, y aunque no está ampliamente disponible para uso comercial, eso puede cambiar. A medida que Krugner y otros desarrollan señales disruptivas para más plagas de insectos, debería aumentar el interés en el enfoque entre los productores, que ya están muy interesados ​​en reducir el uso de insecticidas. Una vez que los productores comiencen a querer agitadores propios, es probable que los fabricantes comiencen a producirlos para uso comercial, dice. Por Dennis

Desarrollan en Navarra una tecnología para fabricar nuevos fertilizantes reciclando minerales de residuos agrícolas o ganaderos

Científicos de la Universidad de Navarra, en colaboración con la sociedad pública Intia (Instituto Navarro de Tecnologías e Infraestructuras Agroalimentarias), han desarrollado una tecnología para fabricar nuevos fertilizantes, a través del reciclaje de los minerales que se encuentran en los residuos agrícolas y agropecuarios.
Se trata del proyecto científico Nutryfert, cuyo director, José María García-Mina, ha explicado que la investigación desarrolla una nueva tecnología que permite transformar estos residuos en “una materia prima limpia, que contiene nutrientes minerales asimilables para los cultivos y que se puede emplear en la granulación de fertilizantes minerales”.
En una nota la Universidad de Navarra explica que este proyecto está adscrito a una economía circular ya que “se aprovechan los nutrientes minerales -contenidos en los desechos vegetales producidos en la producción vegetal y animal- para la fabricación de los fertilizantes que nutrirán los cultivos de años posteriores dentro de un ciclo que optimiza el aprovechamiento de los recursos”, añade el investigador.
Los primeros avances de este grupo de investigación ya están siendo aplicados a este proyecto, en el que han podido identificar genes que están relacionados con el mejor uso de algunos de los nutrientes, como es el caso del hierro y el fósforo.
Las mismas fuentes explican que Nutryfer es un consorcio entre el grupo BACh (Biological and Agricultural Chemistry Group) de la Universidad de Navarra y la sociedad pública Intia.
Los investigadores de la Universidad de Navarra se encargan del estudio y el desarrollo de la tecnología del proyecto, mientras Intia será la entidad responsable de los ensayos en campo para demostrar la eficiencia de estos nuevos fertilizantes.
El grupo Bach de la Universidad de Navarra trabaja en varias líneas de investigación relacionadas con la nutrición: el papel de la materia orgánica del suelo; el humus; o la asimilación de los nutrientes por plantas y microorganismos.
También investiga la eficiencia el uso interno de los nutrientes; el control de pérdidas de nutrientes en los ecosistemas y la minimización del impacto ambiental, entre otros muchos asuntos.
Además, colabora activamente con otros grupos de investigación nacionales e internacionales para la detección de nuevas hormonas vegetales y rutas de señalización.
Los investigadores de este proyecto fueron premiados en la II Gala ScienceEkaitza celebrada el pasado junio en Baluarte.

El ministro sitúa la digitalización, el agua, los jóvenes y las mujeres como ejes de futuro de la agricultura española

El Gobierno español cree que se ha incluido la igualdad de género en la reforma de la PAC

Laura Cristóbal/EFEAGRO

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, hace balance del año en una entrevista con Efeagro y avanza los retos de un nuevo curso con un escenario inédito por el “brexit”, las instituciones europeas en proceso de formación y una investidura pendiente en el Ejecutivo español.

Asegura Planas que “sin jóvenes ni mujeres no habrá futuro para la Política Agraria Común (PAC) y explica que han conseguido que en su negociación para el periodo 2021-2027 “el objetivo de la igualdad de género sea integrado como un elemento más”.

Respecto a la incorporación de los jóvenes al sector agroalimentario, recuerda el ministro que en la programación actual de la PAC se han incrementado, junto con las autonomías, las ayudas a la primera instalación, y en las negociaciones para la de 2020-2027, la propuesta es que haya, para ayudas directas, “un sobre de al menos un 2 %, que pretendemos incrementar”.

En ese punto, relaciona el factor generacional en el sector primario con la revolución digital que se extiende a todos los ámbitos sociales, pero que en el agroalimentario afronta desafíos como la falta de infraestructuras tecnológicas.

“Si son necesarios el agua, los servicios públicos o las comunicaciones, tan necesaria es la cobertura de internet de 4G, y en el futuro de 5G, para el conjunto de los servicios del sector agroalimentario”, afirma, consciente de que es “un elemento fundamental para conseguir luchar contra la despoblación y en favor de la integración de los jóvenes”.

Un reto, el demográfico, para el que defiende la capilaridad del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en todo el territorio y subraya las iniciativas de descentralización administrativa planteadas por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. La presencia en el territorio es “uno de los grandes objetivos estratégicos para el futuro inmediato, por que nos estamos jugando el futuro del sector agroalimentario”, señala.

De su presente, alude el ministro a un “año hasta ahora positivo en producción agroalimentaria y exportaciones (que han subido un 3,5 % de enero a mayo), pero “complicado desde el punto de vista climático” por la sequía.

La baja pluviometría ha causado pérdidas a los productores agrarios y ganaderos, “que se han tratado de compensar vía seguros agrarios y con el adelanto de la PAC para el 16 de octubre, que supone unos mil millones de euros más disponibles en el sector español para esa fecha”o con el uso para pastos de zonas de barbecho con interés ecológico.

De acuerdo a los datos del Ministerio, “los tasadores de Agroseguro ha calculado una respuesta de indemnizaciones que ya es superior a los cien millones de euros, estrictamente en relación con los riesgos derivados de la sequía y en particular del cereal de otoño-invierno, sobre todo en Castilla y León, en Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía.

En este punto, el ministro reclama una reflexión no sólo a corto, sino a largo plazo, sobre la “necesidad de incrementar la modernización del regadío” -que produce “riqueza y empleo, y es clave para nuestro sector exportador-, ya que hay que hacer un “uso cada vez más selectivo y cuidadoso del agua disponible”. Se trata de conseguir que el sector se fortalezca, coja músculo, ya que “la situación de los mercados y la rapidez de la evolución del consumo hacen necesaria una adaptación continua”, concluye.

Una mujer en labores agrícolas en el mundo rural. EFE/Archivo. MIGUEL VAZQUEZ

Una mujer en labores agrícolas en el mundo rural. EFE/Archivo. MIGUEL VAZQUEZ

El maíz lidera las caídas en los precios mayoristas de los cereales en España que afectan a todos los cultivos excepto el trigo duro

El maíz encabeza la caída generalizada de los precios mayoristas de los cereales en España, con una bajada del 0,94 % durante la última semana, hasta los 185,88 euros por tonelada.
Así se desprende de los datos de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe), divulgados hoy, que apuntan a un retroceso del 0,68 % en el trigo blando, hasta los 188,45 euros.
Durante la 33ª semana del año (del 12 al 18 de agosto), la cebada malta se devaluó un 0,26 %, hasta los 190 euros por tonelada, y la cebada cayó un 0,12 %, hasta los 176,88 euros.
El trigo duro, por su parte, fue la única excepción al no sufrir alteraciones y mantenerse en los 219,83 euros.
De esta forma, en lo que va de año, el precio del maíz ha subido un 2,28 % y el trigo duro ha aumentado un 7,5 %, en contraste con las bajadas de la cebada (-7,76 %) y el trigo blando (-6,72 %).
Además, en el segmento de proteínas y subproductos, desde que arrancó 2019 la cascarilla se ha devaluado un 20 %, hasta los 195 euros por tonelada; la colza ha caído un 12,6 %, hasta los 254 euros por tonelada; y la soja ha bajado un 2,73 %, hasta los 330 euros.
La pipa de girasol se mantiene en el mismo precio (345 euros) y la pulpa se ha revalorizado un 2,36 %, hasta los 212 euros

El Gobierno advierte de los riesgos que suponen las micotoxinas ahora que se están recolectando y almacenando los cereales

 

El Gobierno español, a través de la página web del Ministerio de Sanidad, ha advertido a los agricultores y consumidores sobre las precauciones necesarias en la recolección y gestión del grano para evitar los peligros que suponen las micotoxinas en el consumo de alimentos, tanto directos como procesados.

¿Qué son las micotoxinas? ¿Por qué aparecen en los cultivos y los alimentos?

Las toxinas fúngicas (micotoxinas) son sustancias producidas por varios centenares de especies de mohos que pueden crecer sobre los alimentos en determinadas condiciones de humedad y temperatura. Las micotoxinas representan un riesgo serio para la salud humana y animal.

Las micotoxinas son compuestos químicos producidos de forma natural (no antropogénicos) en el metabolismo secundario de algunos géneros de hongos. Las más importantes son las toxinas producidas por mohos de los géneros Aspergillus, Fusarium y Penicillium. Al tratarse de metabolitos secundarios, su velocidad de producción depende de la temperatura. En general, la producción es máxima entre los 24ºC y los 28ºC, que corresponden a temperaturas ambiente tropicales. En refrigeración (como sucedería en el caso de los mohos que proliferaran, por ejemplo, sobre queso), no solamente el crecimiento fúngico sería menor, sino también la producción proporcional de micotoxinas.

Existe una variedad muy amplia de micotoxinas que puede afectar a la salud humana y a al ganado, dependiendo del hongo que las produce, y cuya presencia depende de muchos factores como el tipo de alimento, la humedad y la temperatura. Es por ello que hay micotoxinas que se forman principalmente en el campo (durante el cultivo), otras durante la cosecha y otras durante el almacenamiento (o en varias etapas a la vez). Una vez presentes en el alimento, ya no se puede descontaminar, resistiendo los procesos de secado, molienda y procesado. Además, debido a su estabilidad térmica, no suelen desaparecer mediante el cocinado.

Estas micotoxinas entran en la cadena alimentaria normalmente a través de cultivos contaminados, principalmente cereales, que son destinados a alimentos y piensos.

¿Qué alimentos contribuyen a la exposición a micotoxinas?

Las micotoxinas aparecen a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde los cultivos en el campo hasta los alimentos procesados, pasando por piensos y alimentos crudos o sin procesar.

Algunos alimentos sin procesar susceptibles de la contaminación por micotoxinas y que contribuyen a la exposición a micotoxinas son: los cereales, las semillas oleaginosas, frutas, verduras, frutos secos, frutas desecadas, habas de café, habas de cacao y especias.

En cuanto a los alimentos procesados, debido a que no se destruyen durante esta etapa, son importantes fuentes de exposición a micotoxinas los productos a base de cereales (pan, pasta, cereales de desayuno, etc.), las bebidas (vino, café, cacao, cerveza, zumos), los alimentos de origen animal (leche, queso) y los alimentos infantiles.

¿Qué medidas se han tomado para reducir la exposición a las micotoxinas?

Actualmente, los límites máximos vigentes de algunas micotoxinas en los alimentos que más contribuyen a la exposición a través de la dieta a nivel europeo se recogen en el Reglamento 1881/2006, de 19 de Diciembre de 2006.

En el año 2003, se adoptó el  Código de Prácticas para Prevenir y Reducir la Contaminación de los Cereales por Micotoxinas con el propósito de proporcionar normas alimentarias para consideración de todos los países en sus esfuerzos por prevenir y reducir la contaminación por micotoxinas en los cereales y alimentos, que fue actualizado en el año 2014 y que fija pautas de actuación que deben ser tenidas en cuenta por cultivadores y comercializadores de cereales.

CÓDIGO DE BUENAS PRÁCTICAS PARA PREVENIR Y REDUCIR LA CONTAMINACIÓN DE LOS CEREALES POR MICOTOXINAS

2.1  Plantación

2.1.1 Considerar la posibilidad de elaborar y mantener un plan de rotación de cultivos para evitar que se plante el mismo cultivo en el mismo campo en dos años consecutivos. Se ha comprobado que el trigo y el maíz son especialmente sensibles a las especies de Fusarium y, por lo tanto, no se debería efectuar la rotación entre ambos. Cultivos como las patatas, otras hortalizas, el trébol y la alfalfa, que no son huéspedes de especies de Fusarium, se deben utilizar en rotación para reducir el nivel de inóculo presente en el campo.

2.1.2. Siempre que resulte posible y práctico, preparar el terreno para la siembra de cada nuevo cultivo destruyendo, eliminando o arando por debajo de las espigas antiguas, los tallos y otros rastrojos que puedan servir o haber servido de sustrato para el desarrollo de hongos productores de micotoxinas. En zonas vulnerables a la erosión quizás sea necesario aplicar prácticas que excluyan la labranza, en aras de la conservación del suelo.

2.1.3 Utilizar los resultados de los análisis del suelo para determinar si se requieren fertilizantes y/o acondicionadores del suelo con objeto de garantizar que su pH, así como la nutrición de las plantas, sean adecuados para evitar condiciones adversas a las mismas, especialmente durante el desarrollo de las semillas.

2.1.4 Cultivar, siempre que sea posible, variedades resistentes de semillas desarrolladas especialmente para resistir a los hongos que podrían infectarlas y a las plagas de insectos. En cada zona de un país sólo se deberían plantar las variedades de semillas recomendadas para esa zona concreta.

2.1.5 Siempre que resulte práctico se eligirá, para plantar los cultivos, un momento que permita evitar altas temperaturas y tensión debida a la sequía durante el período de desarrollo y maduración de las semillas.

2.1.6 Evitar el hacinamiento de las plantas, manteniendo entre éstas y entre los surcos la distancia recomendada para las especies/variedades cultivadas. Las empresas que proporcionan las semillas pueden brindar información sobre el espaciamiento necesario.

2.2  Antes de la cosecha

2.2.1 Reducir al mínimo los daños provocados por insectos y por infecciones fúngicas en las

proximidades del cultivo, mediante el uso apropiado de insecticidas y fungicidas registrados y otras prácticas idóneas comprendidas en un programa de lucha integrada contra las plagas.

2.2.2 Controlar la presencia de malas hierbas en el cultivo por medio de métodos mecánicos o herbicidas registrados, o aplicando otras prácticas seguras y adecuadas de erradicación de malezas.

2.2.3 Reducir al mínimo los daños mecánicos a las plantas durante el cultivo.

2.2.4 Si se utiliza riego, cerciorarse de que éste se aplica de manera uniforme y de que todas las plantas del campo reciben un suministro de agua adecuado. El riesgo es un método útil para reducir la tensión de las plantas en algunas situaciones de crecimiento. Las precipitaciones excesivas durante la antesis (floración) crean condiciones favorables para la diseminación e infección por Fusarium spp; por consiguiente se debería evitar el riego durante la antesis y la maduración de los cultivos, y específicamente del trigo, la cebada y el centeno.

2.2.5 Programar la recolección de manera que el grano tenga un bajo contenido de humedad y esté en plena madurez, a no ser que esto último suponga someterlo a condiciones extremas de calor, precipitaciones o sequía. El retraso en la recolección del cereal que ya esté infectado por especies de Fusarium puede provocar un incremento importante de su contenido de micotoxinas.

2.2.6 Antes de la recolección, asegurarse de que todos los equipos que se vayan a utilizar para la misma y para el almacenamiento de las cosechas están en buen estado. Una avería en este período crítico puede causar pérdidas de calidad del grano y fomentar la formación de micotoxinas. Disponer de piezas de recambio importantes en la explotación agrícola para perder el menor tiempo posible en reparaciones.

Cerciorarse de que se dispone del equipo necesario para efectuar las mediciones del contenido de humedad, y de que dicho equipo está calibrado.

2.3 Durante la recolección

2.3.1 Los contenedores (vagones, camiones) que vayan a utilizarse para recoger el grano recolectado y transportarlo del campo a las instalaciones de secado, y de éstas a los almacenes, deberán estar limpios, secos y exentos de insectos y proliferación fúngica visible antes de su utilización o reutilización.

2.3.2 En la medida de lo posible, evitar daños mecánicos al cereal y el contacto con el suelo durante la recolección. Se deberán adoptar medidas para reunir las espigas, paja, tallos y rastrojos de plantas infectadas y reducir al mínimo su dispersión hacia el suelo, donde las esporas pueden inocular futuros cultivos.

2.3.3  Durante la recolección, es necesario comprobar el contenido de humedad en varios puntos de cada cargamento de grano recolectado, puesto que dicho contenido puede variar considerablemente dentro del mismo campo.

2.3.4  Inmediatamente después de la recolección, determinar los niveles de humedad de la cosecha; cuando corresponda, secarla hasta el contenido de humedad recomendado para el almacenamiento del cultivo en cuestión. Las muestras que se tomen para efectuar las mediciones de la humedad deben ser tan representativas del lote como sea posible. Para reducir la variación del contenido de humedad dentro del lote, el grano puede transportarse a otra instalación (o silo) después del proceso de secado.

2.3.5  Los cereales deben secarse de manera que se reduzca al mínimo el daño sufrido por los granos y los niveles de humedad se mantengan por debajo de los que permiten el desarrollo de mohos durante el almacenamiento (por lo general, menos de 15 por ciento), a fin de evitar la proliferación de una serie de especies de hongos, sobre todo de Fusarium, que pueden estar presentes en los granos frescos.

2.3.6  Los cereales recién recolectados deben limpiarse para eliminar los granos dañados y otras materias extrañas. Los métodos habituales de limpieza no permiten eliminar los granos que contienen infecciones asintomáticas. Mediante procedimientos de limpieza de semillas como tablas gravitacionales es posible eliminar parte de los granos infectados. Se necesitan más investigaciones a fin de desarrollar sistemas prácticos para separar los granos infectados asintomáticos de los granos que no contienen infección.

 2.4  Durante el almacenamiento

2.4.1  Evitar el apilamiento o amontonamiento de producto húmedo recién recolectado por un lapso superior a unas pocas horas antes del secado o la trilla, a fin de reducir el riesgo de proliferación de hongos.

El secado al sol de algunos productos en condiciones de humedad elevada puede tener como consecuencia la infección fúngica. Ventilar los productos mediante circulación forzada de aire.

2.4.2  Asegurarse de que las instalaciones de almacenamiento cuentan con estructuras secas y bien ventiladas que las protegen de las precipitaciones, permiten el drenaje de las aguas subterráneas y evitan la entrada de roedores y pájaros, y de que las fluctuaciones de la temperatura son mínimas.

2.4.3  Las cosechas que se van a almacenar deben secarse hasta niveles de humedad seguros y enfriarse lo más rápidamente posible después de la cosecha. Se reducirá al mínimo la presencia de materias extrañas y granos dañados en los cereales almacenados. Remitirse al párrafo 2.4.8 para evaluar la utilización de plaguicidas aprobados.

2.4.4  Cuando esto se justifique se deberá vigilar el nivel de micotoxinas del grano que entra y sale del almacén, utilizando programas apropiados de muestreo y ensayo.

2.4.5  Para los productos ensacados, asegurarse de que los sacos estén limpios, secos y apilados en paletas, o de que existe una capa impermeable al agua entre los sacos y el suelo.

2.4.6  En la medida de lo posible, ventilar el grano mediante circulación continua de aire para conservar una temperatura y humedad adecuadas en toda la zona de almacenamiento. Comprobar el contenido de humedad y la temperatura del grano a intervalos regulares durante el almacenamiento.

2.4.7  Medir la temperatura del grano a intervalos fijos durante su almacenamiento. Un incremento de la temperatura de 2 °C a 3 °C puede indicar proliferación microbiana y/o infestación por insectos. Separar las partes del grano que parezcan infectadas y enviar muestras para su análisis. Una vez separado el grano infectado, reducir la temperatura del cereal restante y ventilarlo. Evitar la utilización de grano infectado para producir alimentos o piensos.

2.4.8  Adoptar buenos procedimientos de limpieza para reducir al mínimo la presencia de hongos e insectos en las instalaciones de almacenamiento. Esto puede incluir el uso de insecticidas y fungicidas registrados y adecuados, o métodos alternativos apropiados. Se cuidará de seleccionar únicamente productos químicos que no supongan interferencia o daño considerando el uso al que esté destinado el grano, y se limitará estrictamente el empleo de tales sustancias.

2.4.9  La utilización de un agente conservador idóneo aprobado (por ejemplo ácidos orgánicos, como ácido propiónico) puede ser beneficiosa. Dichos ácidos son eficaces para matar los distintos hongos y evitar así la producción de micotoxinas, en el grano destinado únicamente a la fabricación de piensos. Las sales de los ácidos suelen ser más eficaces en el  almacenamiento a largo plazo. Es necesario tener cuidado porque estos compuestos pueden tener un efecto negativo en el sabor y el olor del cereal.

2.4.10 Documentar los procedimientos de recolección y almacenamiento utilizados en cada temporada tomando nota de las mediciones (por ejemplo la temperatura y la humedad) y de cualquier desviación o cambios con respecto a las prácticas tradicionales. Esta información puede ser muy útil para explicar la(s) causa(s) de la proliferación de hongos y la formación de micotoxinas en una campaña agrícola concreta, y ayudar a evitar que se cometan los mismos errores en el futuro.

2.5 Durante el transporte

2.5.1  Asegurarse de que los contenedores empleados para el transporte están exentos de proliferación visible de hongos, de insectos y de cualquier material contaminado. Si es necesario habrá que limpiarlos a fondo antes de que se utilicen o de que se vuelvan a utilizar; además deberán ser idóneos para la carga prevista. Puede resultar útil el empleo de fumigadores o insecticidas registrados. En el momento de la descarga, el contenedor deberá vaciarse completamente de la carga y limpiarse según sea apropiado.

2.5.2  Los cargamentos de grano deberán protegerse de la acumulación de humedad adicional utilizando contenedores cubiertos o herméticos, o lonas alquitranadas. Evitar las fluctuaciones térmicas y las medidas que puedan ocasionar condensación en el grano, ya que esto podría dar lugar a una acumulación local de humedad y al consiguiente desarrollo de hongos con formación de micotoxinas.

2.5.3  Evitar la infestación por insectos, pájaros y roedores durante el transporte mediante el uso de contenedores resistentes a los insectos y los roedores o tratamientos químicos repelentes de los mismos que estén aprobados para el uso al que está destinado el grano.

¿Cómo controlar los niveles de micotoxinas en los alimentos?

Un factor crítico para el control de las micotoxinas en los alimentos es la gran heterogeneidad en su distribución. Por ello, a nivel de la UE se han armonizado criterios para llevar a cabo el muestreo y el análisis de las micotoxinas en los alimentos.

Ensayos en C-LM con levaduras que ayudan a mitigar el desarrollo de enfermedades de la madera en viñedo

 

IMAGEN levaduras Sacharomyces Cerevisiae

La Cooperativa Jesús del Perdón-Bodegas Yuntero de Manzanares (Ciudad Real) está desarrollando un proyecto de I+D+I para paliar las enfermedades de la madera de la vid, denominadas EMV, el mayor problema sanitario de este cultivo.
Los trabajos que se están realizando consisten en la aplicación de compuestos naturales para estimular el propio sistema natural de defensa de las plantas y que además pueden incrementar la calidad del vino obtenido, ha informado la cooperativa en nota de prensa.

Los primeros resultados y avances del programa se han presentado en Manzanares durante la celebración de la primera edición de las jornadas “Inducción de las defensas para mitigar las enfermedades de la madera de viña”, que ha congregado a más de 150 técnicos y agricultores, procedentes de distintos puntos de Castilla-La Mancha y de Andalucía.
Los ensayos del programa que se encuentran en su segundo año de ejecución -de los tres que dura-, se realizan en dos parcelas propiedad de la Cooperativa Jesús del Perdón-Bodegas Yuntero que suman un total de once hectáreas y que cuentan con viñedos de la variedad Airén y Cencibel.
El ingeniero técnico agrícola del departamento de Servicios Agrarios de Bodegas Yuntero, Juan Manuel Jiménez Castro, ha explicado que el objetivo de estas pruebas es “conseguir estimular la actividad de la quitinasa por la propia planta, mediante la utilización de la molécula manano oligosacáridos -proveniente de la pared celular de levaduras Sacharomyces Cerevisiae- para producir una respuesta inmune que active el sistema natural de defensa de las plantas”.
Estos compuestos son totalmente naturales y sustituyen a los químicos y aplicados a las plantas, además, pueden tener “un efecto positivo sobre la producción de compuestos fenólicos que pueden incrementar la calidad del vino”, ha señalado Jiménez.
En el primer año del programa se realizaron diferentes ensayos hasta dar con la dosis más efectiva de los compuestos a aplicar y en este segundo año se está determinando la frecuencia de la aplicación de los productos.
Una vez determinada la dosis y la frecuencia, en el tercer año se trabajará sobre seis parcelas en plena producción.
A tres de ellas se les tratará con compuestos y a las tres restantes, no, con el fin de observar las diferencias y analizar los resultados.
“Hasta el momento se ha conseguido reducir la enfermedad de la madera de las cepas (EMV), con la consiguiente mejora del estado sanitario del cultivo y se ha observado un aumento en la calidad del vino (antioxidantes y polifenoles), además de una mayor homogeneidad e incremento de la producción”, ha explicado.
Los trabajos se están desarrollando en colaboración con diversas empresas e instituciones dedicadas a la investigación y desarrollo del sector agroalimentario, como Alltech Crop Science y la Universidad de Extremadura.

Una red de fibra óptica revela al momento la calidad del agua de los ríos dedicadas a riego y otros usos

Un nuevo sistema permite conocer en tiempo real la calidad del agua de los ríos destinadas a riego y a los demás usos, gracias a una red de sensores sumergidos, intercontectados con cable de fibra óptica de alta resistencia a tracciones mecánicas y capacidad de transmisión, y que pueden enviar alarmas automáticas en caso de contaminación.
Desarrollado por investigadores del Centro de Tecnología Nanofotónica (NTC) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el nuevo sistema se ha validado en un tramo de la acequia de Pedralba y su desarrollo ha sido financiado por la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI).
Según ha informado a EFE el centro universitario, las redes de distribución de agua, así como los ecosistemas fluviales y marítimos cercanos a la costa pueden estar expuestos a una contaminación involuntaria que podría llegar a causar alteraciones en la calidad del agua.
Esto puede amenazar la salud humana en el caso de utilizar el agua para el abastecimiento potable, así como también amenazar la estabilidad de los ecosistemas acuáticos.
Para evitarlo, las empresas de gestión del agua potable para consumo humano utilizan sistemas para el control de la calidad del agua.
Sin embargo, en los entornos fluviales y marítimos los métodos utilizados dependen de análisis en laboratorio que pueden tardar varios días.
Para evitar una degradación temprana de la calidad del agua, se requiere la monitorización de los parámetros principales en tiempo real y esto es lo que permite uno de los últimos desarrollos de investigadores del NTC de la UPV.
Desde sus laboratorios, y con el apoyo financiero de la AVI, han desarrollado un sistema que permite la monitorización continua del nivel de contaminación del agua de un río mediante el despliegue de una red de sensores sumergidos interconectados entre ellos mediante cable de fibra óptica.
Este cable, según las mismas fuentes, está especialmente diseñado para ser tendido en el lecho fluvial y destaca por su alta resistencia y durabilidad, gran capacidad de transmisión y resistencia a las tracciones mecánicas.
El sistema de monitorización desarrollado por los investigadores valencianos utiliza sondas para la medida de la calidad del agua en distintas ubicaciones del cauce de los ríos e incluye los subsistemas necesarios para transmisión de datos por cable de fibra óptica sumergible.
Los datos se envían a una estación remota ubicada en la orilla, donde se procesan para obtener mediciones en tiempo real y generar alarmas de contaminación en su caso.
El sistema se evaluó en un tramo de la acequia de Pedralba, perteneciente a la Comunidad de Regantes del municipio, cuyas aguas provienen del cauce del río Turia.
El investigador del Centro de Tecnología Nanofotónica de la UPV Roberto Llorente ha explicado que la demostración realizada en esta localidad valenciana “ha permitido verificar el correcto funcionamiento de los sistemas desarrollados”.
“Ha sentado las bases para el desarrollo de una red de comunicaciones en fibra óptica tendida en el lecho fluvial o costero que permita monitorizar continuamente, a largo plazo, los parámetros de calidad del agua en un gran número de ubicaciones”, ha sentenciado.
En el desarrollo de este nuevo sistema ha colaborado también, en las tareas de despliegue y gestión de la red, la empresa emergente de base tecnológica valenciana Fibernova S.L., ubicada en la Universidad Politécnica de Valencia.
Fibernova está dedicada al desarrollo de productos innovadores de valor añadido para los mercados Telecom y Datacom, con un enfoque especial en los dispositivos y subsistemas fotónicos.

EDUARDO MARTÍNEZ DE UBAGO: “El sector agrario necesita imperiosamente incorporar talento digital a sus estructuras” 

 

EDUARDO MARTÍNEZ DE UBAGO  / Sales Manager en JOHN DEERE IBÉRICA 

 LA AGRICULTURA DIGITAL.- ¿Qué objetivos tiene el nuevo Master en Agro 4.0 en el participa JOHN DEERE y por qué se impulsa en este momento? 

EDUARDO MARTÍNEZ DE UBAGO.- Este Master es una iniciativa en la que llevamos 2 años trabajando. Desde John Deere nos hemos involucrado en este proyecto principalmente por dos motivos: es el primer Master online de estas características que se pone en marcha en España. Este aspecto nos interesa especialmente porque esta formación va dirigida a profesionales que ya están incorporados al mercado laboral y que no se pueden permitir cursar un Master presencial. Esto unido a que nos hace falta incorporar de forma imperiosa talento digital al sector agrícola 

El otro aspecto que para nosotros hace único a este Master es la colaboración de empresas líderes en su diseño, cada una de ellas especializada en un segmento específico de los que componen la Agricultura de Precisión: hablamos de sensores, riego, blockchain, maquinaria… Por otro lado se trata de un Master cuya vocación es totalmente práctica y orientada a incorporar talento digital al agro.  

 L.A.D.- ¿Cuál es el perfil de alumnado que se espera en este Master? 

E.M.U.- Es un Master claramente práctico y por este motivo nuestra intención es que parte del alumnado se incorpore directamente a JOHN DEERE o a alguna de sus redes de distribución que ya están muy especializadas en Agricultura de Precisión. Buscamos personas que hayan acabado sus estudios o profesionales que ya estén trabajando y que quieran reciclarse para, de manera casi inmediata, poder empezar a trabajar como especialista en Agricultura 4.0 

  L.A.D.- ¿Cuál es el grado de implicación de JOHN DEERE en el Master Agro 4.0? 

E.M.U.- La implicación de JOHN DEERE en este proyecto comienza asumiendo la dirección académica, con el objetivo de rodearnos de las mejores empresas del sector para crear un programa lo más completo posible. Además hemos desarrollado buena parte de los contenidos del Master, entre los que hemos querido hacer mucho hincapié en las masterclass y en poder visitar parcelas sobre el terreno. Finalmente, nos gustaría incorporar a JOHN DEERE o explotaciones que colaboren directamente con nosotros a aquellos alumnos del Master que más destaquen. 

 L.A.D.- ¿Qué reto supone esta nueva revolución digital en el campo y por qué es tan importante? 

E.M.U.- Efectivamente es una revolución y a la vez un proceso del que no hay vuelta atrás posible. Actualmente es necesaria una revolución de la misma envergadura de la que se produjo a mitad del siglo XX, la denominada Revolución Verde, para alcanzar el objetivo de alimentar a una población en constante crecimiento y prácticamente con la misma superficie agraria. La agricultura de los datos, digital, es la única forma de hacer frente a este desafío que afecta a todo el planeta y cuyo objetivo principal es alcanzar los niveles de productividad y eficiencia que necesitamos   

 L.A.D.- ¿En qué tipo de explotaciones es más necesaria la implementación de la Agricultura 4.0? 

E.M.U.- La Agricultura de Precisión se aplica por fases; es un viaje que nosotros queremos impulsar y ese es el objetivo. En el campo hoy en día conviven explotaciones que no tienen ninguna experiencia en Agricultura de Precisión, junto con otras que ya llevan varios años y tienen casi todas sus tareas digitalizadas. Por eso, cada explotación tiene un sitio en este viaje y un siguiente paso que dar para continuar avanzando.  

Enlace al Masterhttps://eniit.es/master-en-agro-4-0/ 

CARRAOVEJAS – Proyecto IntelWINES. Inteligencia artificial para saber en todo momento lo que pasa en cada cepa

“Desarrollo e implementación de nuevas técnicas de inteligencia artificial para optimización de riego en viñedo y disminución de contenido en sulfitos en bodega”, es la denominación de un convenio firmado por la bodega Pago de Carraovejas y la Universidad de Salamanca para desarrollar el Proyecto IntelWINES.

La iniciativa suponer un nuevo avance de la bodega en lo que se denomina agricultura de precisión y, en este caso, relacionado con la agronomía predictiva del riego.

La idea es instalar sensores de temperatura, humedad relativa y horas de insolación prácticamente en cada viña, de forma que con todo ese gran número de datos se puedan predecir las necesidades hídricas de las plantas. Debido al interés de la bodega por cuidar sobre todo los viñedos de más valor, el sistema priorizará el riego en pagos como ‘Cuesta de las Liebres’ o ‘Anejón’, donde se obtienen las uvas de más calidad en Carraovejas.

Eva Navascues, directora de I+D+i de la Bodega Carraovejas

Según Eva Navascués, directora de I+D+i de Bodegas Pago de Carraovejas y Ossian, aunque la experiencia de los técnicos también cuenta, “con este proyecto monitorizamos el suelo como una retícula, con sensores prácticamente en cada viña, que nos aportan una serie muy continuada y precisa de datos que nos permiten predecir cuándo debemos regar, para lograr la máxima calidad en las uvas y priorizando las parcelas con más valor para la bodega”.

Navascués comenta que la Universidad de Salamanca, por su parte, creará algoritmos en base a los datos obtenidos en el campo, con todas sus vicisitudes y dificultades, ya que tiene experiencia en el tema.

Los objetivos del Proyecto IntelWINES relacionados con la viticultura son:

* Optimización de procesos predictivos de riego mediante la viticultura de precisión

* Caracterización y predicción de fenología, estrés hídrico y niveles de azúcar y acidez en la viticultura

* Optimización de los recursos hídricos en función de las necesidades y estrategias específicas de cada parcela que permitan potenciar la calidad del producto final.

IntelWINES tiene una duración de tres años, desde el 1 de enero de 2019 al 31 de diciembre de 2021, aunque existiría la posibilidad de pedir un proyecto asociado si hubiera necesidad.

Diego Merino, de Smart Rural, en el momento de echar a volar el dron

TRABAJO DE CAMPO CON CÁMARA SCHOLANDER Y CON DRONES

Diego Merino, técnico de teledetección de Smart Rural, comenta que cada viernes, desde principios de julio hasta mediados de septiembre, hacen muestreos de apertura de estomas en las hojas de las viñas de Carraovejas, desde las 6h de la mañana hasta las 15h de la tarde.

Imagen de la trayectoria del vuelo de dron de Samart Rural en la pantalla del ordenador, reflejando diferentes parámetros

En unas parcelas de muestra, cada 30 minutos se sacan datos de seis plantas y tres hojas por planta con una cámara Scholander, que aplicando presión a las hojas determina el grado de apertura de las estomas. En definitiva, sirve para medir el estrés hídrico de la planta.

La información de la cámara Scholander se contrasta con la información obtenida cada hora, en las mismas zonas del muestreo, por una cámara térmica específica instalada en un dron.

Los datos Scholander y de dron en las parcelas de muestra sirven para establecer un modelo predictivo y, con otros vuelos de dron más generales extraer los datos térmicos de todos los viñedos; es decir, extrapolan a las demás parcelas de la bodega los valores obtenidos en las parcelas de muestra.

Camara Scholander

Los vuelos de dron cubren una hectárea por minuto y tienen una precisión de 14 centímetros por pixel.

Se toman datos de las viñas desde un potencial hídrico de base sin estrés a las 6h -tras pasar una noche más o menos fresca-, hasta el punto en el que tienen el máximo estrés a las 15h.

Se trata de establecer un modelo predictivo que permita hacer un riego deficitario controlado, para que la viña no sufra demasiado estrés y pueda producir uvas de la máxima calidad.

CARRAOVEJAS: EJEMPLO DE DIGITALIZACIÓN

La bodega Pago de Carraovejas camina a paso rápido hacia la digitalización total del riego y de las diversas labores que se realizan en sus viñedos de Peñafiel.

Para el riego, Carraovejas cuenta ya con 15 estaciones agrometeorológicas que, entre otros datos, aportan información sobre pluviometría, velocidad del viento, temperatura, humedad del suelo o insolación. Estos datos, más los aportados por InfoRiego de Itacyl y por la AEMET, son extrapolados por la aplicación de gestión del regadío Agronic 4000 para generar predicciones de riego y alertas climáticas en las diferentes parcelas.

Dentro de lo que podíamos denominar viticultura 4.0, once estaciones agrometeorológicas (de ellas, tres de la marca Cesens), tienen también instalados dendrómetros para medir el crecimiento del diámetro de los brazos de la vid. Por su parte, las estaciones Cesens también utilizan sensores para medir la humedad de las hojas y pueden programar alertas de heladas, viento fuerte o precipitaciones, por ejemplo.

Por si fuera poco, esto lo complementa con las imágenes obtenidas de los satélites y de vuelos de drones semanales entre fin de junio y fin de agosto, con lo que obtienen datos sobre la masa vegetativa (NDVI) y el estrés hídrico de las viñas, que les permiten aplicar los riegos deficitarios en el momento y en la cantidad que se necesita en cada parcela.

Para cubrir completamente sus necesidades de riego, Pago de Carraovejas dispone de cuatro sondeos propios, tres balsas y una red de riego por goteo en sus 160 hectáreas de viñedo propio.

Los viñedos de Carraovejas son en un 80% de un clon propio de tempranillo, obtenido hace años por Vitis Navarra, un 15% de cabernet sauvignon y un 5% de merlot.

DIÁLOGO CONTINUO CON CADA PLANTA EN UN VIÑEDO

INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA SABER CON ANTELACIÓN LO QUE VA A PASAR EN UN VIÑEDO… EVA NAVASCÚES, directora de I+D+i en la Bodega Carraovejas, nos cuenta el nuevo proyecto 'Intel WINES' que han puesto en marcha con el apoyo de la Universidad de Salamanca, que les va a permitir desarrollar la 'agronomía predictiva' y saber no solo lo que está pasando en tiempo real en cada planta de un viñedo, sino adelantarse y prever lo que va a pasar en el futuro inmediato, planificando las decisiones con antelación y optimizando el uso de los recursos disponibles para conseguir la uva de mayor calidad posible en cada campaña y en cada una de las zonas de producción. Es un diálogo permanente entre el viticultor y su viñedo que resulta posible con el uso de sensores, drones y satélites…DI QUE TE GUSTA nuestra página tierras congresosMás videos en #tierrascongresosVISITA www.laagriculturadigital.com

Publicada por Tierras Congresos en Martes, 30 de julio de 2019

VUELOS DE DRON SOBRE LAS VIÑAS DE CARRAOVEJAS

CONFIRMAR DESDE EL CIELO LO QUE SE VÉ A RAS DEL DEL SUELO… SMART RURAL participa en el proyecto de Intel WINES que desarrolla Carraovejas en colaboración con la Universidad de Salamanca. Realiza periódicamente vuelos de dron sobre el conjunto de las parcelas monitorizando las cepas a través de imágenes termográficas que sirven para contrastar con los datos que facilitan los sensores instalados en cada una de las plantas y determinar el estrés hídrico que padecen.DI QUE TE GUSTA tierras congresosMás videos en #tierrascongresosVISITA www.laagriculturadigital.com

Publicada por Tierras Congresos en Miércoles, 31 de julio de 2019