¿Qué podemos hacer para salvar los cultivos y mejorar la #SanidadVegetal? Una responsabilidad de agricultores, ciudadanos y gobernantes

Todos debemos respetar las normas de sanidad vegetal que se han establecido para proteger la agricultura, la silvicultura y el medio ambiente. El año 2020 se ha establecido como año internacional de la Sanidad Vegetal porque es necesario hacer un esfuerzo de concienciación entre los profesionales del sector agrario, entre los ciudadanos y entre los responsables de la gestión pública a todos los niveles para que mejoren sus prácticas de trabajo y vigilen sus actuaciones cotidianas.

En este mundo cada día más globalizado y con la amenaza que supone el cambio climático, los descuidos y malas prácticas empiezan a tener consecuencias económicas y medioambientales difíciles de asumir y de controlar para cada agricultor en su explotación y para la sociedad en su conjunto. Las plantas son la fuente del aire que respiramos y de la mayor de los alimentos que comemos, por lo quees crucial conservar
la sanidad vegetal para garantizar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas y alimentarios, así como para proteger el medio ambiente y los ecosistemas.
La sanidad de las plantas está cada vez más amenazada. El cambio climático y las actividades humanas han alterado los ecosistemas, reduciendo así la biodiversidad y creando nuevos nichos donde las plagas pueden proliferar. Al mismo tiempo, los viajes y el comercio a escala internacional se han triplicado en volumen en la última década y pueden propagar a gran velocidad plagas y enfermedades por todo el mundo, causando un gran daño a la vegetación autóctona y al medio ambiente.

Por eso, desde la FAO se ha elaborado un código básico que quiere hacer universal en el año 2020 y que sea tenido en cuenta por todos los actores que participan en la sanidad vegetal, ya que es un problema y una responsabilidad que afecta a todos:

UNA LLAMADA ESPECIAL A LOS AGRICULTORES 

Si es usted agricultor o trabaja en agronegocios, puede tener una influencia directa sobre las plantas y la gestión de los recursos naturales. Las mujeres y los hombres que trabajan en la agricultura juegan un papel fundamental en la protección de la sanidad vegetal. Por eso, debe tener en cuenta de forma especial en este próximo año algunas recomendaciones:

  • Evite todo los posible la propagación de plagas utilizando solo semillas y plántulas libres de plagas certificadas.
  • Realice el seguimiento y notificación periódicos de la presencia deplagas en sus granjas.
  • Adopte prácticas de manejo de plagas favorables al medio ambiente, incluidas aquellas basadas en enfoques biológicos que no matan a los polinizadores, insectos y organismos beneficiosos.
  • Aproveche la tecnología digital moderna, las aplicaciones móviles y el software para acceder a información sobre cómo prevenir y manejar las plagas o enfermedades de las plantas, o para informarse sobre brotes.

EL IMPULSO DE LOS GOBIERNOS Y RESPONSABLES PÚBLICOS

Los gobiernos pueden proteger la sanidad vegetal de muchas maneras, mejorando así la seguridad alimentaria, protegiendo el medio ambiente y facilitando el comercio. Entre esas actuaciones, en este próximo año deberían ser más activos en:

  • Promueva campañas de sensibilización pública sobre la importancia de la sanidad vegetal y lo que todos pueden hacer para proteger las plantas.
  • Invierta en organizaciones de protección fitosanitaria y asegúrese de que tengan recursos humanos y financieros adecuados.
  • Invierta más en investigación relacionada con la sanidad vegetal y en practices, y tecnologías innovadoras, y ofrezca incentivos para que el sector privado y los agricultores lo hagan también.
  • Asegúrese de que los requisitos fitosanitarios de importación se basen en las normas de la CIPF y que estén técnicamente justificados, que sean consistentes con el riesgo de plagas de que se trate, que constituyan las medidas menos restrictivas disponibles y que den lugar a un impedimento mínimo de los desplazamientos internacionales de personas, productos básicos y medios de transporte.
  • Aplique las normas de sanidad vegetal y fortalezca la capacidad de protecciónfitosanitaria, inclusomediante la realización de una evaluación de la capacidadfitosanitaria (ECF) encolaboración con la Secretaría de la CIPF.
  • Fortalezca los sistemas de seguimiento y alerta temprana para proteger las plantas y la sanidad vegetal.
  • Alinee las políticas y las acciones con los objetivos de desarrollo sostenible relacionados con la sanidad vegetal, en particular aquellas destinadas a eliminar el hambre y la malnutrición, reducir la pobreza, y las amenazas al medio ambiente.

LAS EMPRESAS PRIVADAS NO PUEDEN ELUDIR SU RESPONSABILIDAD

Las empresas del sector privado tienen un papel fundamental en la mejora de la sanidad vegetal, ya que pueden contribuir al desarrollo de normas internacionales de sanidad vegetal y ayudar a implementarlas. El sector privado también es un motor de innovación en el ámbito de la sanidad vegetal y un agente esencial en la producción, y protección vegetal. Entre las medidas que pueden impulsar especialmente el próximo año podrían destacarse:

  • Promueva productos y prácticas favorables al medio ambiente para prevenir, y manejar las plagas.
  • Garantice la inocuidad del comercio y el transporte de plantas, y productos vegetales cumpliendo con las normas, y la legislación internacional de sanidad vegetal.
  • Informe a sus clientes que el transporte de plantas y productos vegetales puede propagar plagas y enfermedades de las plantas, a veces con resultados devastadores.
  • Apoye las prácticas innovadoras de sanidad vegetal y el uso de nuevas tecnologías para facilitar el acceso a los mercados de conformidad con las normas internacionales.

UN PAPEL IMPORTANTE PARA TODOS LOS CIUDADANOS

  • Haga correr la voz en las redes sociales y en su comunidad sobre la importancia de la #SanidadVegetal para que todos vivamos en un mundo más cómodo, más seguro y más sostenible. Sea especialmente activo durante todo el año 2020 y no baje la guardia más adelante.
  • Tenga cuidado al llevar consigo plantas y productos vegetales (por ejemplo, semillas, hortalizas, flores cortadas) en sus desplazamientos, especialmente los transfronterizos. Las acciones cotidianas también incluyen reducir su huella ambiental, proteger los recursos naturales y hacer correr la voz.
  • Tenga cuidado al llevar consigo plantas y productos vegetales cuando viaje, ya que pueden propagar plagas y enfermedades de las plantas. Póngase en contacto con su autoridad nacional de sanidad vegetal de antemano, para asegurarse de que no está infringiendo las leyes de sanidad vegetal.
  • Sea cauteloso cuando realice un pedido de plantas y productos vegetales on line o a través de servicios postales, ya que los paquetes pequeños pueden eludir fácilmente los controles fitosanitarios habituales, pero pueden contener bacterias, virus u otros patógenos que acaben siendo un grave problema para la flora y la agricultura de su zona o de su país.
  • Tome medidas diarias para reducir su huella ambiental y participe activamente en iniciativas para proteger y gestionar los recursos naturales.

En el año 2019 se alcanzará la cosecha de cereales más alta de la historia de la humanidad, según las previsiones de la FAO

Bajarán las existencias en reservas porque el consumo va a crecer a un ritm0 mayor que la producción

Fecha de publicación: 05/12/2019

La última previsión de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2019 asciende a un récord absoluto de 2 714 millones de toneladas, es decir, alrededor de un 0,4 % más que la cifra de noviembre y hoy por hoy casi 57 millones de toneladas (un 2,1 %) por encima de la reducida producción de 2018. El aumento intermensual obedece principalmente a una revisión al alza de la producción mundial de cereales secundarios, que guarda relación con unos rendimientos mayores de lo previsto anteriormente en China, la Federación de Rusia y Ucrania. En el nivel actual, la previsión sobre la producción mundial de cereales secundarios se sitúa en cerca de 1 433 millones de toneladas, cifra que representa un aumento interanual del 1,7 % (24,5 millones de toneladas) y se halla apenas por debajo del récord registrado en 2017.

La previsión sobre la producción mundial de trigo en 2019 también se ha incrementado ligeramente respecto del mes anterior, hasta 766,4 millones de toneladas, es decir, un 4,8 % (34,8 millones de toneladas) por encima de la producción del año pasado. Gran parte de la revisión mensual fue consecuencia de ajustes al alza en las estimaciones de la producción en la Unión Europea (UE), que compensaron sobradamente el recorte de la estimación acerca de la producción en los Estados Unidos de América.

La siembra de los cultivos de trigo de 2020, que se cosecharán el año que viene, se encuentra ya en fase avanzada en los países del hemisferio norte. En los Estados Unidos de América, la siembra del trigo de invierno estaba a punto de completarse a finales de noviembre, a un ritmo más acelerado que el año anterior, pero en consonancia con el promedio. Los primeros indicios sugieren que la superficie sembrada podría contraerse a causa de las perspectivas de precios más bajos que el año pasado, mientras que se informó de que las condiciones de los cultivos eran ligeramente inferiores a los niveles normales. En la UE, tras la escasez de lluvias al principio de la estación, la mejora de las precipitaciones en noviembre contribuyó a la recuperación de los niveles de humedad del suelo, lo cual favoreció el arraigo de los cultivos de invierno. Sin embargo, en las zonas occidentales y las más orientales de la UE persistió el tiempo seco, que se tradujo en unas condiciones de siembra que distaron de ser las mejores y podrían dificultar el desarrollo inicial de los cultivos. Las condiciones de los cultivos de trigo de invierno fueron favorables en la Federación de Rusia, lo cual, sumado al constante apoyo del Gobierno dirigido a estimular el crecimiento de las exportaciones, podría redundar en un incremento de la superficie sembrada. Por el contrario, en Ucrania, las limitadas lluvias y las temperaturas por encima del promedio dificultaron la siembra de trigo de invierno en las principales zonas productoras.

En el hemisferio sur se están sembrando actualmente los cultivos de cereales secundarios, mientras que los cultivos de trigo se plantarán más adelante este año. En América del Sur, se prevé que los precios elevados de los cereales, sustentados por la fuerte demanda de exportaciones, favorecerán un nivel elevado de plantaciones de maíz en la Argentina, a pesar de las precipitaciones desfavorables que dificultaron las operaciones de siembra, y en el Brasil. Del mismo modo, se estima que los precios remunerativos de los cereales darán lugar a un aumento de la siembra de maíz en Sudáfrica, el mayor productor de maíz del continente africano, donde los primeros indicios sugieren que la superficie superará el promedio quinquenal. Sin embargo, la previsión meteorológica a corto plazo señala una probable disminución de las lluvias, factor que puede plantear el riesgo de que disminuyan las perspectivas acerca de la producción en 2020.

La previsión de la FAO sobre la producción mundial de arroz en 2019 se ha incrementado en 1,6 millones de toneladas desde noviembre, ubicándose en 515 millones de toneladas, lo que supone una disminución del 0,5 % tan solo respecto del récord absoluto de producción de 2018. Este mes las condiciones meteorológicas adversas y la escasez del suministro de agua para el riego enfriaron las perspectivas sobre los cultivos fuera de temporada en Tailandia y Viet Nam. No obstante, esos ajustes se vieron compensados por revisiones al alza de la producción en función de la superficie en el Pakistán y en diversos países africanos —concretamente, Egipto y Nigeria—, que hoy por hoy se calcula encabezarán, junto con Madagascar, una recuperación de la producción de arroz en África durante esta campaña.

La utilización mundial de cereales en 2019/20 se estima en 2 709 millones de toneladas, cifra prácticamente igual a la del mes anterior, pero que aún constituye un récord al superar en unos 21 millones de toneladas la cifra de 2018/19. La previsión sobre la utilización mundial de trigo en 2019/20, que asciende a 758 millones de toneladas, se ha reducido ligeramente respecto del mes pasado, aunque sigue siendo un récord, ya que supera en un 1,4 % el nivel estimado de 2018/19. La previsión relativa a la utilización total de cereales secundarios en 2019/20 asciende a 1 434 millones de toneladas, es decir, un aumento solo marginal respecto de la campaña anterior, previéndose una disminución del uso de maíz como pienso que se verá compensada con creces por el aumento pronosticado del uso como pienso de otros cereales secundarios, en particular la cebada. Una ingesta de alimentos mayor de la prevista anteriormente explica el aumento de casi 1 millón de toneladas en la previsión más reciente de la FAO sobre la utilización mundial de arroz en 2019/20, que actualmente se ubica en la cifra récord de 517 millones de toneladas.

La previsión sobre las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas en 2020 se ha incrementado en casi 14 millones de toneladas (un 1,6 %) desde el mes anterior, situándose en 863 millones de toneladas, cifra ligeramente inferior a la de la campaña anterior y la tercera más alta jamás registrada. De confirmarse este nivel, la relación entre las existencias y la utilización de cereales a escala mundial también se aproximaría a un nivel relativamente elevado del 31 %, lo cual pondría de relieve una situación cómoda de la oferta. La previsión sobre las reservas mundiales de trigo se ha ampliado en 3 millones de toneladas desde el mes anterior, aproximándose a los 278 millones de toneladas, principalmente debido a expectativas de mayores acumulaciones de existencias en varios de los principales países exportadores. Asimismo, se estima que las existencias totales de cereales secundarios, al superar apenas los 403 millones de toneladas, se situarán casi 10 millones de toneladas por encima de lo previsto anteriormente, como consecuencia de las revisiones al alza de las existencias de maíz en especial en China y, en menor medida, en los Estados Unidos de América. A pesar de otra ligera revisión al alza, las existencias mundiales de arroz al cierre de 2019/20 podrían aún disminuir en un 0,8 % respecto de sus niveles récord de apertura, ubicándose en 182 millones de toneladas, a causa de una reducción prevista de las existencias en los países importadores de arroz, en particular China e Indonesia.

De acuerdo con las previsiones, el comercio mundial de cereales en 2019/20 ascenderá a 416 millones de toneladas, es decir, poco más de lo pronosticado el mes pasado y un 1,1 % (4,5 millones de toneladas) por encima del nivel de 2018/19. El comercio mundial de trigo en 2019/20 (julio/junio), estimado en 172 millones de toneladas, superaría en un 2,3 % el volumen registrado, tras un acusado descenso, en la campaña anterior. Si bien la previsión mundial más reciente se aproxima a la del mes anterior, se efectuaron revisiones en el caso de algunos países concretos. Las importaciones de Argelia se redujeron en casi 1 millón de toneladas para reflejar la reciente decisión del Gobierno de limitar a 4 millones de toneladas, desde más de 6 millones de toneladas, las compras de trigo blando en los mercados mundiales. Por otro lado, se estima que Kazajstán, uno de los principales países exportadores de trigo, importará al menos 1,4 millones de toneladas de trigo a causa de una reducción de la producción nacional. La previsión sobre el comercio mundial de cereales secundarios en 2019/20 (julio/junio), que asciende a 197,5 millones de toneladas, se ha incrementado en 2 millones de toneladas respecto del mes anterior y se acerca actualmente al nivel récord de 2018/19. La revisión al alza de este mes deriva principalmente de un ritmo más dinámico de las exportaciones del Brasil y Ucrania, que compensa con creces una desaceleración de las ventas de los Estados Unidos de América. Por el contrario, la previsión sobre el comercio mundial de arroz en 2020 (enero a diciembre) se ha reducido en 1,0 millones de toneladas, ubicándose en 47 millones de toneladas, como consecuencia de una mejora de las perspectivas sobre los suministros nacionales en varios países de África, aunque también de los esfuerzos, concretamente de Nigeria, por frenar la afluencia de suministros extraoficiales. La previsión revisada sugiere la probabilidad de que el comercio mundial de arroz en 2020 se recuperará solo parcialmente (en torno al 2,5 %) respecto del nivel reducido de 2019.

Cuadros resumidos

1/   Los datos sobre producción se refieren al primer año (civil) indicado. Por producción de arroz se entiende producción de arroz elaborado.
2/   Producción más existencias al inicio del ejercicio.
3/   Los datos sobre comercio se refieren a las exportaciones durante la campaña comercial, que va de julio a  junio en el caso del trigo y los cereales secundarios y de enero a diciembre en el caso del arroz (segundo año indicado).
4/   Puede no ser igual a la diferencia entre suministros y utilización debido a las diferencias en las campañas comerciales de los distintos países.
5/   Los cinco mayores exportadores de granos son la Argentina, Australia, el Canadá, la Unión Europea y los Estados Unidos; los mayores exportadores de arroz son la India, el Pakistán, Tailandia, los Estados Unidos y Viet Nam. Por  “desaparición” se entiende la utilización interna más las exportaciones para una campaña dada.

Los precios mundiales de los alimentos se encuentran en los niveles más altos de los últimos tres años

El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en noviembre de 2019 en un promedio de 177,2 puntos, es decir, 4,7 puntos (un 2,7 %) más que en octubre y 15,4 puntos (un 9,5 %) más que en el mismo período del año pasado. El alza de noviembre respecto del mes anterior, principalmente debido a importantes subidas repentinas de los precios de la carne y los aceites vegetales, empujó el valor global del índice de precios de los alimentos de la FAO hasta su nivel más elevado desde septiembre de 2017. En noviembre también aumentaron los precios del azúcar, mientras que el subíndice relativo a los productos lácteos se mantuvo estable y los precios de los cereales siguieron bajando.

» El índice de precios de los cereales de la FAO registró en noviembre un promedio de 162,4 puntos, esto es, 1,9 puntos (un 1,2 %) menos que en octubre. Los abundantes suministros para la exportación y la fuerte competencia entre los mayores exportadores del mundo deprimieron los precios internacionales del trigo, mientras que los valores del arroz también disminuyeron en noviembre, hasta su nivel más bajo en seis meses, como resultado de la presión ejercida por la llegada de nuevas cosechas y la apatía de la demanda de importaciones. En el mercado de los cereales secundarios, los precios del maíz estadounidense para la exportación siguieron sometidos a una presión a la baja debido al lento ritmo de las ventas, mientras que en general se fortalecieron las cotizaciones para las exportaciones de otros países, en particular la Argentina y el Brasil, a raíz de la fuerte demanda tanto interna como internacional.

» El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en un promedio de 150,6 puntos en noviembre, es decir, 14,2 puntos (un 10,4 %) más que en octubre, lo cual representa su nivel máximo desde mayo de 2018. La subida se debió a la mayor firmeza de los valores del aceite de palma, si bien también aumentaron los precios de los aceites de soja, colza y girasol. Las cotizaciones internacionales del aceite de palma subieron por cuarto mes consecutivo, gracias a lo cual se prolongó la recuperación de los precios respecto de los registrados desde finales de 2018, los más bajos en años. El aumento de los precios del aceite de palma fue provocado por la reducción de la producción en los principales países productores antes de lo previsto unida a la solidez de la demanda mundial de importaciones, la mayor utilización para biodiésel y las expectativas de una posible escasez de suministros el año próximo. Si bien los valores del aceite de palma impulsaron el aumento de los precios de todo el conjunto de aceites vegetales, los valores de los aceites de colza y soja también fueron sustentados, respectivamente, por la continua escasez de la oferta y la demanda sostenida del sector de los biocombustibles.

» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró un promedio de 192,6 puntos en noviembre, con apenas un aumento marginal desde octubre tras dos meses de descensos. En este nivel, el índice se sitúa 16,8 puntos (un 9,5 %) por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado. En noviembre, las cotizaciones internacionales de la leche desnatada en polvo y la leche entera en polvo fueron las que más subieron, como resultado de una menor disponibilidad de suministros al contado, pues comenzó el período de menor producción de la campaña lechera en Europa, en un contexto de gran demanda mundial de importaciones. Tras dos meses de descensos, las cotizaciones de la mantequilla subieron ligeramente debido a la buena demanda general, a pesar de las cuantiosas disponibilidades exportables. Los precios de los quesos disminuyeron por tercer mes consecutivo, a raíz de que los suministros disponibles superaban en cierta medida la demanda.

» El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en un promedio de 190,5 puntos en noviembre, esto es, 8,4 puntos (un 4,6 %) más que en octubre, lo cual representa el mayor aumento intermensual desde mayo de 2009. A este nivel, el índice se encuentra casi 28 puntos (un 17,2 %) por encima de su valor de hace un año, aunque todavía 21,5 puntos (un 9,4 %) por debajo del nivel máximo alcanzado en agosto de 2014. Aumentaron las cotizaciones de todos los tipos de carne representados en el índice, siendo las de las carnes de bovino y ovino las que más subieron, como consecuencia de la escasez de disponibilidades exportables unida a la persistencia de una fuerte demanda de importaciones, especialmente de China. La demanda impulsada por las fiestas de fin de año agravó la escasez en los mercados mundiales de carne, lo cual hizo que los precios de la carne de cerdo subieran todavía más y dio lugar a un cierto aumento de los precios de la carne de aves de corral después de tres meses de descensos.

» El índice de precios del azúcar de la FAO registró en noviembre un promedio de 181,6 puntos, es decir, 3,3 puntos (un 1,8 %) más que en octubre. El aumento más reciente de los precios internacionales del azúcar fue resultado de los crecientes indicios de que el consumo mundial de azúcar superaría la producción en la campaña de 2019/20. Las condiciones poco propicias para el cultivo en los Estados Unidos de América, Francia, la India y Tailandia aumentaron la probabilidad de que se produzcan marcados retrocesos en la producción y se reduzcan las existencias mundiales. Los grandes movimientos especulativos provocados por la incertidumbre sobre las condiciones de los cultivos, sumados a unas perspectivas dispares para el mercado del petróleo crudo, contribuyeron a que los precios de los futuros del azúcar fueran más volátiles en las últimas semanas.

* A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.

La exportación de forraje español a China sube un 400% en solo dos campañas y consolida a España como gran operador a nivel mundial

Las exportaciones de alfalfa deshidratada durante el primer semestre de la campaña actual (abril-octubre), sufrieron un leve retroceso en relación al mismo periodo del año anterior. Durante estos seis primeros meses, las exportaciones disminuyeron en algo más de 12.000 toneladas, alcanzando la cifra de 652.187 tm totales exportadas. No obstante, a pesar de ese leve descenso, este primer semestre de la campaña, es el tercero mejor en la historia del forraje en España solo superado por las campañas 18/19 y 15/16, con 664.889 y 662.301 toneladas exportadas respectivamente, y suponen que España sigue siendo uno de los grandes operadores en los mercados de forraje a nivel mundial.

En relación a los diferentes formatos del producto en el mercado, las balas de alfalfa deshidratada han marcado un nuevo tope, superando las 529.000 toneladas, impulsado ello por la alta demanda del mercado chino. En el lado negativo, las ventas en formato pellets hasta la fecha, se quedaron en 122.307 toneladas, siendo éste, el segundo dato más bajo de los últimos 5 años, con cerca de 70 000 toneladas menos que la pasada campaña.

Por países destacan sobre el resto de destinos, Emiratos Árabes Unidos con 307.554 toneladas (47% del total exportado) y China con 174.713 toneladas (26,7% del total exportado). Francia, Jordania y Arabia Saudí completan los cinco principales destinos con 25.727, 23.278 y 17.593 toneladas respectivamente.

China ha sido el gran cambio en el mercado exterior de la industria española del forraje durante los últimos años. En las dos últimas campañas las ventas hacia este país han crecido más de un 400%, consolidando una demanda estable que augura un futuro prometedor. Este ha permitido amortiguar la reducción de las ventas hacia otros mercados como el italiano o de otros países europeos, que son más coyunturales, dependiendo de la climatología y la producción propia.

Hay que cambiar a fondo el sistema de producción agrícola, según la Cumbre del Clima de Madrid

ES LA PRIMERA VEZ QUE UNA CUMBRE DEL CLIMA DEDICA UN DÍA ENTERO A LA AGRICULTURA

Si en algo coinciden las voces escuchadas en la COP25 es en que ha llegado el momento de transformar el sistema agroalimentario -que no sólo es responsable de emisiones sino que sufre sus efectos-, con innovación, ayudas y trabajo conjunto con el sector.
La receta para lograr una producción sostenible de alimentos contiene tantos ingredientes como ponentes en las áreas azul y verde de la cumbre del clima y tanta disparidad entre posicionamientos ambientalistas y de defensa de las prácticas agroganaderas.
Pero en el centro del debate está la certeza de que el sector tiene la triple condición de ser emisor de contaminación, víctima directa de la crisis climática e insustituible para la biodiversidad por su acción como “sumidero de carbono”.
El ministro de Agricultura de Chile, Antonio Walker, subrayaba que era la primera vez que una Cumbre del Clima dedicaba un día íntegro a la agricultura y los bosques, y ponía el foco en potenciar las prácticas sostenibles, la tecnología, la regeneración de los suelos y la gestión del agua.
Lo hacía en una inauguración en la que el secretario general de Agricultura y Alimentación español, Fernando Miranda, recalcaba que era el momento de transformar el sistema agroalimentario, pero junto a los productores y dando “oportunidades de vida” al medio rural, para lo que se necesitan “incentivos y financiación”.
El propio ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones , Luis Planas, recordaba en el panel sobre acción forestal que la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2021-2027 tendrá como prioridad la lucha contra la crisis climática. “Al menos el 40 % de los fondos tienen que tener una vinculación directa o indirecta en la lucha contra el cambio climático y en la preservación del agua, el suelo y el paisaje”, detalló.

En el caso de España, con 13 tipos diferentes de clima según los expertos, los agricultores y ganaderos afrontan ya cambios en los calendarios y elección de los cultivos como consecuencia de la crisis climática, que somete a las producciones agrarias, por ejemplo, al estrés de la variabilidad meteorológica. Siembras tardías y cosechas tempranas, sequías que impiden la rentabilidad de los cultivos, aumento del número de plagas o dificultades en la floración son otros de los efectos. Un desafío que queda retratado en las cifras de siniestrabilidad, “desatada” según las entidades de seguros agrarios y que sólo en los últimos tres años supuso 2.000 millones de euros en indemnizaciones.

La tecnología se convierte por todo ello en una herramienta indispensable tanto para reducir esos 511 millones de toneladas de CO2 que emite el sector en la Unión Europea (11,5 % del total) como para potenciar su capacidad de sumidero de ese carbono, fijado por el suelo y las plantas, que evita que circule por la atmósfera. Prácticas como la agricultura de conservación o la de precisión, el uso de drones e imágenes por satélite en la gestión del agua, los fertilizantes y los fitosanitarios; y procesos de economía circular que reducen emisiones y residuos son ya realidades en un sector que se siente “demonizado”, cuando a su juicio es “injusto” que se le culpe por completo de la situación.

“Es fácil demonizar al campo porque la mayoría de la población mundial vive en ciudades, es un blanco fácil (…) En el fondo, lo que son insostenibles son nuestros hábitos de consumo”, afirmaba el ingeniero agrónomo José Luis Gabriel Pérez, miembro del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA). Si el campo produce de forma intensiva -y por tanto genera más emisiones- es porque en el ámbito urbano se consume “de todo y de forma exagerada”, aseguraba. Pero no de forma sostenible: el desperdicio alimentario y su influencia en el medioambiente también ha sido hoy objeto de debate en la COP25, con una conclusión clara: falta conciencia social sobre el hecho de que tirar comida a la basura -un tercio según datos oficiales- tiene una consecuencia directa en la sostenibilidad.

Los alimentos “tienen que recuperar el valor perdido”, ya que “detrás de cada uno de ellos” está el trabajo de toda la cadena agroalimentaria, y los consumidores, a veces, “no lo aprecian”, señalaba el director general de la Industria Alimentaria, José Miguel Herrero.

O como defendía en una de sus intervenciones la ministra en funciones para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, es necesaria una transformación del modelo alimentario que impulse una producción “menos traumática y más llevadera” que no ahogue al medio rural.

Y hablando de los agricultores concluirá hoy esta jornada, en la se pondrá en valor el Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar y se presentará la Plataforma de Acción Climática en Agricultura de América Latina y el Caribe (Placa)

LOS AGRICULTORES SON PARTE DE LA SOLUCIÓN, NO DEL PROBLEMA

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, ha resaltado la importancia de la actividad agraria en la lucha contra el cambio climático, así como su contribución -frente a quienes la critican- por su condición de sector emisor de gases contaminantes.
“Los agricultores y ganaderos son más parte de la solución que del problema”, ha defendido Planas.
El titular de Agricultura ha reconocido que existen “problemas” en el sector primario vinculados al medioambiente y el cambio climático, pero en su opinión son “muy inferiores a los que plantea el transporte o el sector energético”.
“Es absolutamente erróneo demonizar a ningún sector y en particular a la agricultura y la ganadería (…). Son gran parte de la solución”, ha insistido Planas en referencia, sobre todo, al llamado “efecto sumidero”, por el que suelos y plantas fijan carbono y evitan que circule por la atmósfera.
Además, ha considerado que en España “los primeros medioambientalistas fueron los agricultores, ganaderos y silvicultores”, que tienen un papel fundamental como fijadores de población y actividad en el medio rural.
Ha señalado que el incremento de población en términos mundiales que se espera en las próximas décadas exige “un nuevo paradigma de producción” que estará marcado por una “nueva revolución verde”, ya que será necesario “producir más, pero hacerlo de forma más sostenible, usando menos recursos naturales”.
“El cambio demográfico, la incorporación de jóvenes y mujeres y la digitalización del campo proporcionan también una oportunidad y, si está bien financiada a través de la Política Agraria Común (PAC), podemos hacer muchas cosas al respecto”, ha recalcado.
En este sentido, ha apuntado que en la nueva PAC 2021-2027 se introducirán los llamados “ecoesquemas”, una especie de catálogo de actuaciones que permitirá a los agricultores y ganaderos que las apliquen contar con una “prima suplementaria”.
Por otra parte, Planas ha participado esta tarde en el acto de lanzamiento del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar, dentro de las actividades del Día de la Agricultura y los Bosques de la cumbre.
En este sentido, ha recordado que en España alrededor del 80 % de las explotaciones son familiares y el trabajo familiar supone casi el 60% del empleo agrario.
Según sus datos, la agricultura familiar produce más del 80 % de los alimentos del planeta y “es clave en la lucha contra el cambio climático”.
Ha resaltado que muchas de las acciones que se llevan a cabo en España y que se están diseñando para la próxima PAC post 2020, “están en línea con el Plan de Acción Mundial del Decenio de la Agricultura Familiar (2019-2028) que se acaba de iniciar este año”.
Conseguir explotaciones productivas, competitivas y sostenibles, “su triple vertiente ambiental, económica y social”, favorecer el relevo generacional, trabajar en la igualdad de género en el acceso a los recursos, la tecnología y el asociacionismo son algunas de las claves.

 

Presión internacional para que los agricultores participen del mercado del carbono y cobren por reducir los gases de efecto invernadero

 

UN 90% DE LOS SUELOS AGRÍCOLAS ESTARÁN DEGRADADOS EN 2050 SI NO SE TOMAN MEDIDAS

Las prácticas agrícolas que permiten la reabsorción en los suelos del carbono liberado a la atmósfera deberían estar certificadas para que se pueda contar con ellas en los mercados de bonos de carbono y reciban la compensación económica correspondiente, aseguran desde la FAO.
Con ocasión del Día Mundial de los Suelos, la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó una iniciativa con la que pretende contribuir a la reducción de las emisiones de gases contaminantes y la mitigación de los efectos de la crisis climática.
Se calcula que un tercio de los suelos en el mundo está degradado, porcentaje que podría llegar al 90% en 2050 si no se actúa a tiempo, según la agencia, que recordó que entre el 25 y el 75 % del carbono orgánico de los suelos se ha perdido con las emisiones.
El director de Tierra y Suelo de la FAO, Eduardo Mansur, destacó en un acto los esfuerzos por “traer de vuelta el carbono de la atmósfera a ese sumidero y esponja que es el suelo”.
Señaló que han creado un proyecto para promover los incentivos financieros y dar asistencia técnica a los agricultores que estén dispuestos a adoptar métodos de agricultura sostenible.
La idea consiste en identificar a esas personas, ayudarlas y llevar a cabo una certificación independiente con el fin de que puedan obtener créditos de carbono y ser compensados económicamente por su buen manejo del suelo.
Un primer país que ya se ha comprometido al pago de esos servicios ambientales es Costa Rica, en colaboración con la Asociación Costarricense de la Ciencia del Suelo, apuntó Mansur.
Allí se está identificando a productores de los sectores del café, el banano o la ganadería para que puedan acceder a ese tipo de beneficios sociales al tiempo que contribuyen al medioambiente.
Manejar el contenido de materia orgánica de los suelos es uno de los principales asuntos de los que se ocupa el llamado grupo de trabajo de Koronivia, acordado en la cumbre del clima de Marrakech (Marruecos) en 2016 para abordar los retos del sector primario.
El Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) presentó este año un informe sobre los lazos entre el calentamiento global y los usos del suelo insistiendo en la urgencia de cambiar a dietas más sostenibles para salvar el planeta.
El especialista chino Xu Minggang, galardonado este año con un premio por su labor a favor de la restauración de los suelos, detalló que en su país el 40 % de los suelos están degradados, en medio de la presión demográfica, y se utilizan entre dos y tres veces más químicos fertilizantes que en Europa y Estados Unidos.
En sus investigaciones ha llegado a la conclusión de que el uso del estiércol ayuda a controlar la acidificación de los suelos y mejora su fertilidad, una alternativa que se está aplicando en millones de hectáreas de China.

La inscripción de tractores nuevos en España sufre la estacionalidad de noviembre pero se espera que el año acabe superando las 11.000 unidades

Foto: VALTRA.

Los datos que revela el registro de maquinaria nueva del Ministerio de Agricultura sobre la evolución del mercado durante el mes de noviembre en España no han sido positivos. En el conjunto de equipos la caída ha sido del 43% en el último mes, lo que representa un descenso acumulado de casi el 9% en lo que va de 2019.

Este brusco descenso ha sido si cabe más llamativo en el caso de los tractores. En este tipo de máquinas la inscripción en noviembre cayó un 24% y sitúa el dato anual -a falta de diciembre- en los 10.691 tractores nuevos inscritos, no obstante un 8% más con respecto al mismo periodo de 2018. Se espera que la cifra final del año en curso supere las 11.000 unidades inscritas.

Sin embargo, la denominada estacionalidad es un factor que juega muchas veces un papel determinante en los mercados, y en el caso de la maquinaria agrícola no es una excepción. El análisis preliminar que ha hecho de estos datos el secretario general de ANSEMAT, Ignacio Ruiz, es que “el último trimestre de 2018 fue especial por los cambios legislativos que afectaron a prácticamente todos los tipos de máquinas agrícolas, que hizo subir aparentemente el mercado respecto a 2017, y ahora hace bajar el de 2019″.

Para el responsable de esta asociación, “sería recomendable comparar los datos actuales con la media de los últimos 5 años para poder observar la variación del mercado real y después analizar las causas. No es bueno dejarse llevar rápidamente por datos puntuales, ni a la baja ni al alza”, ha comentado. En la siguiente tabla se puede comprobar la evolución en el registro de tractores en España con datos medios de los últimos 5 años y del actual 2019, aportados por ANSEMAT:

 

Los suelos están en grave peligro y hay que pasar a la acción, porque la degradación puede revertirse todavía

Photo: ©FAO/Luca Sola
Paisaje de suelo degradado tras las inundaciones, distrito de Nsanje District, Malawi.
Los suelos del mundo se están deteriorando rápidamente debido a la erosión, el agotamiento de los nutrientes, la pérdida de carbono orgánico, el sellado del suelo y otras amenazas, pero esta tendencia puede revertirse siempre que los países tomen la iniciativa en la promoción de prácticas de manejo sostenible y el uso de tecnologías apropiadas, según un nuevo informe de la ONU publicado en 2015 pero que mantiene toda su vigencia cuatro años después.

El estado de los recursos de suelos en el mundo, elaborado el por Grupo técnico intergubernamental sobre los suelos de la FAO, reúne el trabajo de unos 200 científicos del suelo de 60 países, y constituye una iniciativa que ha servido para concienciar a nivel mundial sobre el denominado “aliado silencioso de la humanidad”.
“Promovamos la gestión sostenible de los suelos basada en una gobernanza adecuada y en inversiones racionales. Juntos podemos promover la causa de los suelos, que constituyen una verdadera base sólida para la vida”, señaló el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon en un mensaje con motivo del Día Mundial del Suelo.
Los suelos son de vital importancia para la producción de cultivos nutritivos y filtran y limpian decenas de miles de km3 de agua cada año. Como importante almacén de carbono, los suelos también ayudan a regular las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, siendo por lo tanto fundamentales para la regulación del clima.
Sin embargo, la conclusión arrolladora del informe es que la mayor parte de los recursos mundiales de suelos se encuentran en condición mala o muy mala y que las condiciones están empeorando en muchos más casos de los que están mejorando. En particular, el 33 por ciento de la tierra se encuentra de moderada a altamente degradada debido a la erosión, salinización, compactación, acidificación y la contaminación química de los suelos.
“Nuevas pérdidas de suelos productivos dañarían gravemente la producción de alimentos y la seguridad alimentaria, ampliando la volatilidad del precio alimentarios, y sumiendo potencialmente a millones de personas en el hambre y la pobreza. Pero el informe también ofrece evidencias de que esta pérdida de recursos y funciones del suelo se puede evitar”, señaló el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.
En su prólogo a las 650 páginas del informe, Graziano da Silva expresó la convicción de que el contenido “ayudará mucho a galvanizar la acción a todos los niveles hacia una gestión más sostenible de los suelos”, y añadió que esto estaba en línea con el compromiso de la comunidad internacional de lograr el los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Impacto del crecimiento demográfico, la urbanización y el cambio climático
Los cambios en el estado de los suelos se ven impulsados principalmente por el crecimiento demográfico y el crecimiento económico, factores que se espera que persista en las próximas décadas.
El informe señala la necesidad de alimentar a una población mundial que ha crecido hoy en día hasta cerca de 7 300 millones de personas, y que más del 35 por ciento de la superficie terrestre libre de hielo del planeta se ha destinado a la agricultura. El resultado es que los suelos que han sido despejados de la vegetación natural para cultivar o llevar a pastar el ganado sufren fuertes aumentos de la erosión y grandes pérdidas de carbono del suelo, nutrientes y biodiversidad.
Además, la urbanización está haciendo pagar un precio elevado. El rápido crecimiento de las ciudades y las industrias ha degradado áreas cada vez más amplias, con la contaminación de suelos con exceso de sal, acidez y metales pesados; compactación con maquinaria pesada; y sellado de forma permanente bajo el asfalto y el cemento.
El cambio climático -que centra actualmente la conferencia de la ONU COP21 en París- es un importante motivo adicional de la transformación del suelo, según el informe.
Las temperaturas más altas y los fenómenos meteorológicos extremos relacionados, como sequías, inundaciones y tormentas, impactan en la cantidad y fertilidad del suelo en diversas maneras, entre ellas reduciendo la humedad y agotando las capas arables ricas en nutrientes. También contribuyen a un aumento en la tasa de erosión del suelo y el retroceso de las costas.

Lograr suelos saludables
El informe se centra en las 10 principales amenazas a las funciones del suelo: erosión, pérdida de carbono orgánico, desequilibrio de nutrientes, acidificación del suelo, contaminación, anegamiento, compactación del suelo, sellado, salinización y pérdida de la biodiversidad del suelo.
También se explica que hay un consenso general sobre las estrategias relacionadas con el suelo que pueden, por un lado, aumentar el suministro de alimentos, y por otro, minimizar los impactos ambientales nocivos.
La solución propuesta es la que se centra en el manejo sostenible del suelo y que requiere la elevada participación de las partes interesadas, que van desde los gobiernos a los pequeños agricultores.
La erosión, por ejemplo, puede ser contenida mediante la reducción o eliminación de la labranza -cavar, remover y voltear el suelo- y el uso de los residuos de la cosecha para proteger la superficie del suelo de los efectos de la lluvia y el viento. Del mismo modo, los suelos que sufren de déficit de nutrientes pueden ser restaurados y los rendimientos aumentados devolviendo los residuos de cultivos y otros materiales orgánicos al suelo, empleando la rotación de cultivos con cultivos que fijan el nitrógeno, y haciendo un uso juicioso de los fertilizantes orgánicos y minerales.
El informe identifica cuatro prioridades para la acción:

  • Minimizar una mayor degradación de los suelos y restaurar la productividad de los suelos que ya están degradados en las regiones donde las personas son más vulnerables;
  • Estabilizar las reservas mundiales de materia orgánica del suelo, incluyendo tanto el carbono orgánico del suelo como los organismos del suelo;
  • Estabilizar o reducir el consumo mundial de fertilizantes con nitrógeno y fósforo, además de aumentar el uso de fertilizantes en las regiones con déficit de nutrientes; y,
  • Mejorar nuestro conocimiento sobre el estado y la tendencia de las condiciones del suelo.

Estas acciones necesitan ser apoyadas por políticas bien orientadas, incluyendo:

  • Apoyo para el desarrollo de sistemas de información de suelos para monitorear y prever los cambios del suelo;
  • Aumento de la educación y sensibilización en el ámbito del suelo, integrándola en la educación formal y los planes de estudios: de la geología a la geografía y de la biología a la economía;
  • Inversión en desarrollo de la investigación y extensión, para desarrollar pruebas, difundir tecnologías y prácticas de manejo del suelo sostenibles;
  • Introducción de una regulación y de incentivos apropiados y efectivos. Esto podría incluir impuestos que desalienten las prácticas perjudiciales, como el uso excesivo de fertilizantes, herbicidas y plaguicidas. Pueden usarse sistemas de zonificación para proteger el mejor suelo agrícola de la expansión urbana. Los subsidios pueden animar a la gente a comprar aperos y otros insumos que tengan un impacto menos dañino en los suelos, mientras que la certificación de las prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles puede llevar a productos más atractivos comercialmente y con precios más altos;
  • Apoyo al logro de la seguridad alimentaria a nivel local, regional e internacional, teniendo en cuenta los recursos de suelo de los países y su capacidad para gestionarlos de forma sostenible

Algunas de las principales conclusiones del informe:

La erosión se lleva de 25 a 40 000 millones de toneladas de la capa arable del suelo cada año, lo que reduce significativamente los rendimientos de los cultivos y la capacidad del suelo para almacenar y completar el ciclo del carbono, los nutrientes y el agua. Las pérdidas anuales en la producción de cereales debido a la erosión se calculan en 7,6 millones de toneladas. Si no se toman medidas para reducir la erosión, las proyecciones indican una reducción de producción de más de 253 millones de toneladas en 2050. Esta pérdida de rendimiento sería equivalente a eliminar 1,5 millones de kilómetros cuadrados de tierras agrícolas, o aproximadamente toda la tierra cultivable en la India.

La falta de nutrientes del suelo es el mayor obstáculo para mejorar la producción de alimentos y la función delsuelo en muchos paisajes degradados. Todos los países de África -menos tres- extraen más nutrientes del suelo cada año que los que se devuelven a través del uso de fertilizantes, residuos de cosechas, estiércol y otras materias orgánicas.

La acumulación de sales en el suelo reduce el rendimiento de las cosechas y puede eliminar por completo la producción agrícola. La salinización provocada por la actividad humana afecta a unos 760.000 kilómetros cuadrados de tierras en todo el mundo: un área más grande que toda la superficie cultivable en Brasil.

La acidez del suelo es un grave obstáculo para la producción de alimentos en todo el mundo. Las capas arables más ácidas en el mundo se encuentran en zonas de América del Sur que han sufrido la deforestación y la agricultura intensiva.

Comienza la segunda edición de los Retos de Innovación del Máster en Agricultura Digital e Innovación Agroalimentaria de la Universidad de Sevilla

*Los alumnos de la segunda edición del MADIA han comenzado a trabajar esta semana en los Retos de Innovación planteados por las compañías colaboradoras.

*Los retos se basan en casos reales de las empresas que los alumnos deben resolver a lo largo del curso aplicando todos los conocimientos prácticos y teóricos adquiridos.

*A final del curso, se seleccionará al ganador del Premio Cátedra Corteva Retos MADIA, como ya se hizo en la primera edición de los Retos de Innovación.

Esta semana, los alumnos de la segunda edición del Máster en Agricultura Digital e Innovación Agroalimentaria (MADIA) de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla han empezado a trabajar en los Retos de Innovación.

Esta actividad tiene como objetivo que los estudiantes conozcan de primera mano los desafíos reales a los que se enfrenta el sector y sean capaces de desarrollar sus propias soluciones utilizando nuevas tecnologías y metodologías ágiles. De esta manera, desarrollan competencias para la ejecución de proyectos de transformación digital rentables, viables y orientados a mercado.

Los alumnos se organizan en grupos de trabajo para para elaborar una solución al reto de innovación asignado. Los retos se darán a conocer esta semana, arrancando así el trabajo de los equipos que deben desarrollar sus soluciones a lo largo del curso. Las propuestas se presentarán a final de máster ante una comisión que valorará la adecuación a las necesidades de los usuarios a los que va dirigida, su viabilidad económica y el carácter innovador de su idea. Para lograr los objetivos de la actividad, los estudiantes cuentan con un interlocutor en cada una de las empresas colaboradoras, que se mantiene en contacto constante con ellos para orientarles y facilitarles información y consejos basados en su experiencia de trabajo.

Esta iniciativa supone un desafío para los alumnos pero no deja de ser una primera toma de contacto con la realidad profesional para la que se les está preparando. Como señala el Director del MADIA “Estamos ajustando el talento de los futuros profesionales para liderar los procesos de transformación digital que las empresas del sector necesitan”.

De hecho, una de las bases del modelo de formación del MADIA es la implicación de las firmas líderes del sector agroalimentario para ofrecer a los estudiantes una visión real del mundo empresarial y dotarles de las capacidades que demanda realmente el sector.

Desde la Cátedra Corteva vemos este aspecto clave para formar a los profesionales del futuro y esta iniciativa supone un impulso del sector promoviendo la Open-innovation, la investigación colaborativa y la cocreación por lo que, en el marco de nuestro compromiso con las próximas generaciones, por segundo año consecutivo, lanzamos nuestro Premio Cátedra Corteva Retos MADIA para el equipo ganador del reto.

Los alumnos de la primera edición del Máster, ya trabajaron el curso pasado en los cinco problemas planteados por cinco importantes empresas del sector: Corteva AgriscienceTM, BASF, Agrosap, Tepro Consultores e Irriplant . Utilizando metodologías ágiles de innovación como Lean Startup o Design Thinking, los alumnos analizaron los “puntos de interés” señalados por estas empresas y diseñaron las siguientes soluciones de mejora innovadoras:

  • Reto Corteva AgriscienceTM. Servicio de Seguimiento de cultivo mediante satélite: valorización, encaje y futuro. Corteva usa imágenes satélites de Landsta 8 y Sentinel 2 desde 2015 a través de dos herramientas. El uso de estas imágenes está integrado en el equipo técnico, dando el servicio, a los agricultores que lo precisan. ¿Cuál es la oportunidad de negocio real para este tipo de servicios? Los alumnos desarrollaron una batería de ideas relacionadas con la integración de nuevos sensores, sistemas de teledetección a este servicio y la monetización del mismo.
  • Reto BASF. Reducción de la exposición de los trabajadores a productos fitosanitarios en invernaderos. La propuesta de este grupo se basó en el uso de un envase inteligente, «modelo cápsula de café” capaz de monitorizar y recoger datos sobre el uso de los productos y que además es compatible con futuros sistemas autónomos de aplicación y con el uso de robots aplicadores en los invernaderos.
  • Reto Agrosap (DronSap). Optimizar el flujo de trabajo con drones en agricultura de precisión y primeros pasos en un modelo de negocio efectivo. Los alumnos comenzaron basando su solución en la creación y el uso de mapas de prescripción de insumos para las explotaciones agrícolas: no dar al agricultor mapa de dron sino mapa de abonado de nitrogenado a aplicar en parcela. Además, el trabajo en grupo a lo largo del año les sirvió para idear y diseñar un sistema de valoración de riesgo de fincas realizada a partir del estudio de datos agronómicos obtenidos mediante herramientas tradicionales y nuevas tecnologías.
  • Reto Tepro Consultores. Manejo de ganado extensivo sin pastor (ePastor). Los alumnos propusieron un sistemas semi-automáticos de apertura y cierre de cercas para el paso del ganado en función del aprovechamiento de las distintas zonas, controlar de forma remota el estado sanitario, físico y reproductivo del ganado (preñados, vacíos y paridos, detección de nacimientos…).
  • Reto Irriplant. Solución web para riego de precisión y mantenimiento preventivo de instalaciones hidráulicas. La solución propuesta se basa en el diseño y configuración de una web de monitorización en tiempo real y envío de ordenes de riego tanto en frecuencia como en cantidad de agua a pivots. Además, incluía un sistema de mantenimiento predictivo para máquinas de riegos.

La presentación de las propuestas se celebró en El Cubo, el 2 de octubre durante el acto de apertura de la Segunda Edición del Máster ante una comisión de selección compuesta por el Director de El Cubo, Nacho Morales, Nathalie Chavrier, Responsable Técnico del sector Agroalimentario de la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), Santiago Carmona Vergara, Responsable del área técnica de Tepro Consultores , Javier Pérez Caro, profesor del MADIA y coordinador del módulo dedicado a los retos de innovación y los modelos de negocio y Manuel Pérez-Ruiz, Director del Máster.

Se seleccionaron dos ganadores del Premio Cátedra Corteva Retos MADIA: el Reto BASF, por cumplir los tres requisitos: innovación, utilidad para los usuarios y viabilidad económica, y el Reto Agrosap (Dronsap) por el trabajo colaborativo y la capacidad disruptiva del equipo.

Igualmente, la comisión puso en valor el esfuerzo y resultados de todos los grupos que recibieron, además, la felicitación y agradecimiento de cada una de las empresas.

Esperamos que los trabajos que empiezan ahora los alumnos de la segunda edición sean tan enriquecedores y útiles para todos los participantes y, desde aquí, les mandamos todo nuestro apoyo para logar una solución innovadora, útil y viable. ¡A trabajar!

JCB pone a la venta 25 exclusivas unidades de los tractores Fastrac 4220 y 8330 para celebrar el récord del mundo de velocidad

Unidades del tractor JCB Fastrac 4220 en el Centro de Innovación de la empresa en Reino Unido.

JCB se acaba de coronar de nuevo con el título al “Tractor más rápido del mundo” y lo quiere celebrar con aquellos que trabajan con sus tractores a diario. Agricultores y contratistas tienen una oportunidad única de poder celebrar este excepcional éxito de velocidad haciéndose con una edición especial de los Fastrac 4220 y 8330. Pero tendrán que darse prisa porque solo saldrán 25 unidades de cada modelo y los distribuidores de Europa, Norteamérica, Nueva Zelanda y Australia ya se han adelantado a hacer pedidos.

Una Edición Especial, cuyo aspecto mejorado y equipamiento no buscan otra cosa sino celebrar el increíble logro de un equipo de jóvenes ingenieros de la compañía y los socios con los que han trabajado en este ambicioso proyecto.

En junio de 2019, JCB batió el Récord Guinness Mundial al tractor más rápido en el Aeródromo de Elvington, en Yorkshire, Reino Unido. El “Fastrac One” alcanzó una velocidad de 166.7 km/h con el piloto de motos y mecánico de camiones Guy Martin al volante. JCB se embarcó entonces en un ambicioso plan para batir su propio récord y desarrolló un modelo mejorado, el “Fastrac Two”: un 10% más ligero e incluso más aerodinámico que el anterior. En octubre el “Fastrac Two” alcanzó la asombrosa velocidad máxima de 247.47 km/h en su camino hacia la consecución de un promedio de 217.56 km/h en Elvington.

En palabras del Director General de Agricultura de JCB, John Smith: “El récord mundial de WFT Fastrac es una sobresaliente pieza de ingeniería y estamos encantados de ofrecer a un selecto grupo de clientes la oportunidad única de tener su propio ‘Tractor más rápido del mundo’ Fastrac Edición Especial y compartir con ellos la celebración de este fantástico logro”.

Los 25 Tractores Edición Especial han sido mejorados respecto al estándar por dentro y por fuera: no solo por sus vinilos conmemorativas, también por su equipamiento adicional. Las mejoras externas incluyen una chimenea de escape cromada distintiva, vinilos especiales con la bandera de Reino Unido en los paneles traseros de tres cuartos de la cabina y las letras “JCBWFT” en relieve en la caja de herramientas.

Nada más subir a la cabina los operadores pueden apreciar la comodidad de la espaciosa cabina Command Plus. La victoria queda clara en cada mensaje grabado en este modelo. Una inscripción “JCB Fastrac – El tractor más rápido del mundo” deja claro el logro que representa. Mensaje incluido no solo en la placa grabada en la puerta, sino también en la tapicería de cuero de los dos asientos, que vienen con paneles de borde amarillo y costuras a juego. Los operadores también se podrán permitir el lujo de contar con un volante JCB cosido en cuero amarillo con el logotipo “Fastrac at speed” (“Fastrac a la velocidad”) en el centro.

Y no solo eso, cada Fastrac Edición Especial 4220 y 8330 cuenta con una placa conmemorativa que identifica cada tractor como una de las 25 únicas unidades de cada modelo, junto con un certificado de autenticidad del que se hace entrega al propietario.

Tractor JCB Fastrac 8330.